Mis papás ya no van a misa

He de confesar que todos los domingos voy a misa. De pequeña me acostumbraron y cuando tuve mi crisis de adolescencia rebelde, descubrí que a fuera de misa vendían unos elotes deliciosos, así que seguí yendo. Dos cosas he sido siempre en mi vida; profunda y antojadiza. Mis domingos cumplían ambas .

En la iglesia a la que asisto actualmente habían cuatro parejas de adultos mayores que  nunca faltaban. Una donde el señor iba de bastón y le costaba mucho trabajo sentarse y luego incorporarse, otra donde la señora camina en pasitos pequeños de manera muy curiosa, una más donde ambos van muy bien arreglados, no faltan, pero desde que llegan cierran sus ojos y se echan su coyotito. La última de las parejas que observamos es una muy linda que conocen a toda la comunidad, eran amigos del padre y hasta lo visitaron en el hospital cuando enfermo. Saludan a todos, les ceden el paso en la fila para comulgar  y me encanta verlos juntos porque así quiero llegar a esa edad. La primer pareja ya no asiste, ignoro que pasó pero asumo que alguno de los dos ya no está. Cada domingo busco con la mirada a los otros como diciendo «no me fallen» y mi corazón se alegra de encontrarlos.

Los que ya no van a misa son mis papás. Recientemente caí en cuenta y quiero compartirles, que ellos  para mí, son la misa. Me explico; todos nuestros seres queridos que han muerto han ido al cielo. Ahí solo puede entrar lo que ya es perfecto, como Dios. A la hora de la comunión , se dice que Dios baja a la consagración de la hostia. Si viene Él, pues vienen también  todos los que están con Él. Tu abuelita, tu tío, nuestros amigos, los hijos que no nacieron y también mis papás.

Ignoro si es correcta mi lógica y mi deducción, pero no saben la paz que me dio pensar esto y por eso quise compartírselos. Ahora siento que cada vez que voy al templo no solo tengo una cita con el mero mero, también es un reencuentro con mi familia.

Por favor, si ustedes son doctos en la materia no me vayan a sacar de mi error, porque alguien que extraña está ansioso de esperanza y consuelo.  Yo no lo busco en el alcohol ni las parrandas que bien sé que no resuelven nada. Lo encuentro en la fe, en la paz interior, en la comunidad donde oramos unos por otros.  Me lleno de paz escuchando cosas lindas como el  concepto de amor gratuito, las buenas nuevas o el reino de Dios.

Pienso que no ir a misa es como dejar plantado a alguien que te invitó a cenar y tiene tu lugar puesto en la mesa. No te va a reclamar si no vas, pero le harás falta. Y cuando vayas, su alegría de recibirte será inmensa. Ya sé que Dios está en todas partes pero como tú o como yo, también tiene una casa y le gusta que nos hagamos el tiempo de visitarla.

A mí me encanta que pasen a visitar este espacio de reflexión que es mi blog.

iglesia

24 pensamientos en “Mis papás ya no van a misa

  1. Gaby, te encontré cuando más lo necesitaba, y se que eso fue obra de Dios, te puso en mi camino, y le doy las gracias por tu existencia. Eres de esas personas que traen un don, y tú don es el don del amor a los que más necesitamos. Gracias infinitas Gaby!!

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  2. Lindo tu comentario 😍 a mi tampoco me gusta dejar plantado a quien me espera con tanto amor en la Eucaristía y estoy segura que se llena de gozo al verme ahí . Recibe un saludo cariñoso

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  3. Me pasó al revés, para mi también mi mamá era la misa, algunos cantos en mi mente llevan su voz…pero luego no estuve bien, bastaba que observara una señora con alguna característica similar a mi mamá para que yo llorará toda la misa y estuviera triste el resto del domingo, por un tiempo dejé de ir a misa por el bien de mis hijas y mío, siento que lo superé y he vuelto a disfrutar de la misa, pero me sigue siendo difícil ir a la iglesia a la que ella iba…le hace falta a su banca, y claro recientemente en su 10mo aniversario me di el permiso de llorar cuanto fuera necesario, como si nadie me estuviera viendo, pero siempre tengo esa conexión con la misa y mi mamá.

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  4. Cuando mi hermana murió sólo tenía dolor en mi corazón y creí que Dios era injusto, me alejé de Él y poco a poco encontró la manera de llegar a mí para darme paz y esperanza.

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  5. Gracias por compartir tu experiencia de la misa; yo estoy llevando a mi hijo y me gusta creer que mi papá nos acompaña; mi hijo no lo conoció pero dice que estuvo con El en el cielo antes de bajar conmigo; 😍😍😁

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  6. Me encanto!!
    De niña me llevaban mis padres a la iglesia ⛪ hoy lo sigo haciendo ya sin ellos.. Y encuentro esa Paz.,tranquilidad y una gran fortaleza para seguir Amado esta hermosa Vida. 🙏 🥰

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  7. Yo iba a misa, pero últimamente me siento con muy poca fuerza, agotada por este largo trayecto que nos ha tocado vivir como familia, asumo es depresión porque ya llevo bastante tiempo así. Mi mamá está enferma, tiene GBM4, lleva 15 años con la enfermedad, estamos en la recta final llegando a la «meta» con el paso lento, es un duelo anticipado sinfín, aunque toca agradecer el tenerla aún y poder decirle todo lo que de otro modo quedaría pendiente y agradecerle lo mucho que ha hecho por mi, por nosotros.
    Quiero volver a ir a misa, recuperar mi fuerza, mi vitalidad, ahí encontraba consuelo y esperanza, así como quiero eso también quiero recuperar mi vida, volver a sonreír y a disfrutar.

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  8. me encanta saber que no soy la única que ve así el ir a misa, a mi también me da una paz enorme y también me encanta encontrarme con las mismas personas. Y desde ahora voy a pensar lo mismo que tu, que no solamente baja Él sino también todos los que queremos.

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