El amor en los tiempos de la selfie

No es porque acabe de ser mi cumpleaños, ni porque tenga la misma edad del Súperbowl; pero la verdad, la verdad, no entiendo el amor en estos días.

Tener pareja, solía ser eso; dos siendo parejos el uno con el otro. Apoyarse mutuamente, pasear juntos, disfrutarse, enfrentar la vida agarrados de la mano y tomarse fotos juntos.

Todo parecía ir bien hasta que apareció el diablo vestido disque de autosuficiencia y autoestima. Se denominó a sí mismo selfie, advirtiendo con su nombre que el egocentrísmo sería la adicción.

Qué divertido ser independiente y no tener que pedirle a nadie, que me tome una foto para recordar el lugar en el que estoy. Cambio la cámara de mi teléfono, apunto hacia mí y listo.

Al principio salías tú en chiquito o solo un pedazo de ti y el lugar hermoso detrás. Luego, el lugar fue menos importante y retratarse a uno mismo era el tema. Besito, boca de pato, carita de sorpresa y luego ponernos orejas y hocico de perro. ¿A dónde vamos a parar? diría el Buki.

Esto se ha desatado, teniendo su teléfono a la mano la mujer no necesita al hombre; estando sus amigas en treintaycinco chats al alcance de un click, quién quiere ya platicar con su pareja, mirarlo a los ojos y preguntarle cómo está.

Selfie despertando para decir buenos días a los que no amanecieron contigo. A los de casa ¿para qué?, si ya saben que los quieres. Selfie en el gym para que sepan que fuiste y lo bien que te estás poniendo. Selfie con tu desayuno para antojar a los demás y así todo el día hasta la noche donde compartes tu última imagen gritando extasiada en una fiesta, tomada por ti misma claro.

Estoy confundida, me parece una práctica solitaria. Siento que la relación más estrecha, puede llegar a ser la que tengamos, con esa extensión de nuestra mano que es tan buena, que además de tomar tu foto, le da una arregladita para que te veas tan bien que hasta te la creas que así estás.

No critico ni condeno, solo extraño cuando la foto era un recuerdo del momento y no un álbum interminable para presumirle mi vida perfecta, mi cuerpo perfecto y mis habilidades perfectas al mundo. Me pregunto cuánto daño puede hacerle esto a alguien a quien no le gusta su vida o se aburre en ella y se dedica al triste oficio de contemplar la vida virtual de los demás que desde su recámara, parece tan inalcansable.

Soy de las que necesitan de otros, para que me abracen, me tomen y salgan conmigo en las fotos. Me gusta que me cuenten un chiste para reírnos juntos y no que me compartan memes. Siento bonito que me llamen y me digan que me quieren y no manden doscientos emoticones en un mensaje encriptado por mi cumpleaños.

Quisiera que ustedes se quieran de verdad, no desde la vanidad y el auto homenaje, sino desde la aceptación de su increíble unicidad.

¿Hay más locos que piensen como yo en el amor en los tiempos de la selfie?

No hay nada de malo en quererte pero enamorarte de otro es espectacular.

9 pensamientos en “El amor en los tiempos de la selfie

  1. Estoy en completa sintonía contigo, se ha perdido el contacto auditivo, en una llamada, contacto visual, mirar a los ojos, ahora solamente todo a través del teléfono, de la selfies, y que detrás de la cámara muchas veces la realidad es otra. Un abrazo Gaby.

    Le gusta a 1 persona

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s